Finalmente pasó lo inevitable, ¡cumplir 30 años!
Primero que nada, ¡holi, de nuevo! Hace un par de meses que ya no escribía nada y culpo totalmente a mi estabilidad emocional que no me mete en dramas innecesarios y no me hace generar contenido interesante, lol. La verdad, es que estos meses han pasado con relativa normalidad, calma, estabilidad y con alguna que otra subida y bajada de ánimo totalmente normal (finally).
Anyway… ¡Sí, cumplí 30! El pasado 16 de septiembre (también Día de la Independencia, yay!) llegué a los tan temidos (al menos para mi) treinta. Para ser totalmente honesta, creí que iba a ser un evento más dramático y un parteaguas en mi vida, como que pensaba que de un día a otro algo iba a cambiar drásticamente, no sé, una transformación tipo Fiona y su «De día soy una, pero de noche soy otra», pero con algo tipo «el 15 soy una, el 16 soy otra». lol… ¡Nope! Nada dramático ni mágico paso en mi vida, aunque sí ha sido mi mejor celebración cumpleañera EVER! porque hubo festejo con mi familia, amigos y especialmente con Jay.
Mis festejos cumpleañeros iniciaron el 15 de septiembre y terminaron (creo) el finde pasado. Nuestro plan era irnos de fin de semana a Tequesquitengo pues uno de mis primos apenas compró casa allá y pues obvio, como es tradición familiar, todos teníamos que ir a conocerla y hacer una reunión-peda de inauguración. En mi nuevo trabajo (sí cambié de trabajo en septiembre), nos dieron medio día libre el 15, y obviamente el 16 no trabajamos por ser día festivo; nuestro plan sería irnos el 15 en la tarde para pasar allá todo el fin de semana y regresar el domingo a la Ciudad de México.
Días antes Jay me avisó que no iba poder venir a México porque tenía algunos temas de trabajo que debía resolver y esta vez no los podía dejar pasa, así que me hice a la idea de que no iba a pasar mi cumple con él. Por eso, la familia y yo nos fuimos a Teques el jueves 15 y llegamos allá por la noche directo a la alberca, disfrutar con música, chelas y obvio tequila. La casa es bastante grande y cabíamos perfectamente las 11 personas que siempre somos, aunque esta vez fuimos más, pues mi primo llevó a su novia, mi prima a su nuevo hubby, después llegaría Jay de sorpresa y luego mis amigas.
Antes de todo esto, todos estábamos super chill porque además estábamos festejando la reciente boda de mi prima, la Independencia y obvio mi cumple. Literal todos los adultos jóvenes (porque tenemos ya más de 30, excepto mi hermana) estábamos empedando en la alberca y nuestro padres estaban en el jardín platicando y empedando también. Normalmente, al dar las 12:00 am, recibo mensajes y llamadas de todas estas personas felicitándome y mis padres me ponen «Las Mañanitas»; esta vez hubo un pequeño cambio, pues como estábamos todos juntos, me sacaron de la alberca y me dieron un mega shot de tequila para celebrarme, luego procedieron a darme el abrazo y beso correspondiente.
Justo cuando acabamos este ritual, mi papá y mi tío se salieron super rápido de la casa (¡qué buenos actores fueron!) con cara de preocupación. Luego salieron mis primos porque según hubo un problema con los vigilantes y estaban agrediendo a mi tío. Obvio, como me encanta el chisme, también ya estaba en camino para ver qué pasaba y lista para armar drama, cuando ¡pum! justo cuando iba por el pasillo del jardín, entra el Mariachi y Jay adelante con un ramo de flores. Gosh! No les puedo ni describir lo que sentí en ese momento, hasta la peda se me bajó de la tremenda sorpresa que me llevé.
Pues resulta que esta sería una de las sorpresas de Jay para mi cumple, fingió que no podía venir, para después aparecer en la casa con Mariachi. Obvio los demás lo sabían y yo, que de todo me doy cuenta, esta vez no sospeché nadita, ¡ah! Bueno, ya se imaginarán como me tenía el guapísimo de Jay. Esa noche nos la pasamos increíble, cantamos y bebimos con el Mariachi dos horas y cuando se fueron, regresamos a la alberca y a seguir la peda. Nuestros padres, los adultos lol, se fueron a dormir. Nosotros nos fuimos a dormir casi a las 6:00 am, fue un buen y muy feliz inicio de festejos cumpleañero.
Como todos estábamos super desvelados, excepto nuestros padres, nosotros seguíamos durmiendo en los cuartos, yo como obvio amo dormir y estaba asquerosamente cruda, seguía dormida hasta que mi mamá fue a buscarme porque «alguien me buscaba». Obvio se me hizo super raro porque en primera, no conozco a nadie que viva en Teques, y dos, ¿quién me iba visitar hasta allá? Pues bueno, bajé, saludé a todos, salí al jardín y ahí estaban, Mariana y Fer, con chela en mano gritándome feliz cumpleaños. ¿Qué mas puedo pedir en la vida? Todas mis personas estaban ahí en un mismo lugar ❤
Pues bueno, sí, esa era la segunda sorpre de Jay, llevarme a mis mejores amigas ❤ Todo ese día estuvimos todos super a gusto en el jardín disfrutando el sol y la alberca, obvio chelas, tequila y vino, música, y una carnita asada para comer. Esa imagen de todos entre el jardín y la alberca, comiendo, brindando, cantando y platicando, es una imagen que voy a tener en mi mente toda la vida. Yo obvio ni me separaba de Jay, hasta la enojona de Kiki (mi perritou) me quería quitar su atención para que le diera amor a ella, lol.
En un momento del día, Jay me llevó dentro de la casa y me dejó sentada en la sala, cuando volvió traía una cajita redonda con flores y una bolsita azul. Sorpresa 3. ¡Oigan! Me quedé helada por su regalo, me dió un hermosísimo collar de la colección Happy Diamonds de Chopard que en algún momento de la vida le dije que me lo iba a comprar. Ok, no quiero sonar presuntuosa, pero esa cosita que me compró ¡está carísima! por eso le dije que en algún momento de la vida yo me lo iba a comprar, ¡yo, yo, yo! En ese momento, sólo empecé a llorar y a decirle que no podía aceptar eso, (sí, mis monstruos internos salieron porque sentía que eso era demasiado para mí y que no me lo merecía). Cuando le expliqué esto, le salió lo enojón y me regañó, me dijo que dejara de sentirme menos y me dio todo ese sermón que suele darme en estos casos. Acá entre nos, sigo teniendo un sentimiento muy raro por su regalo, y no porque no me haya gustado, porque a ¿quién no le va a gustar ese Chopard? si no porque, no sé, de cierta forma, me incomoda que haya gastado tanto dinero en mi, no sé como explicarlo, pero, pues nadie había hecho algo así por mi porque yo misma sentía que yo no valía la pena como para que alguien hiciera eso por mí, you know? No sé, raro… yo y mis monstruos internos…
Todo el sábado fue increíble, conecté la peda y obvio Mariana y Fer y los demás, me la siguieron, sólo les puedo decir que como a partir de las 6:00 pm, se borró todo recuerdo, haha! bueno no, tengo black outs, pero fue demasiado alcohol y cotorreo para mí. Al parecer, comimos pastel también, lol.
Pues así terminó mi fin de semana cumpleañero. El domingo regresamos todos a la Ciudad de México y a seguir con nuestras vidas de adultos funcionales. Obvio Jay se quedó aquí y se va el 6 de noviembre ❤ Todo el día está en casa con nosotros trabajando y se va en la noche a su Airbnb a dormir y al siguiente regresa a hacer home office conmigo. Mis padres, obviamente no lo dejan quedarse en la casa porque «no puede dormir conmigo» (cosas de padres conservadores, lol).
Se supone que el 24 de septiembre íbamos a festejar el cumple de Mariana, pero Yar le compró boletos para Colombia y se fueron una semana y ya no pudimos organizar nada por su cumple. Jay y yo decidimos irnos desde el viernes a domingo de Glamping a Playa Viva en Ixtapa Zihuatanejo. No se imaginan lo deli que la pasamos.
Playa Viva está como en una selva, no, no lo es, pero parece, llegar a los hoteles es toda una experiencia porque se trata de playas vírgenes, es como una mini aventura por la jungla. Nuestro hotel era un casa en el árbol, estaba hermosa porque teníamos vista al mar, en la noche se veía un poco creepy porque como no hay nada, literal es un monstruo oscuro con las olas de fondo sonando, ¡está hermoso! Si tienen la oportunidad visiten este lugar, lo van a amar.
En nuestro fin en este lugar nos dieron un masaje DE LI CIO SO, y visitamos el santuario de las tortugas (Jay era el más feliz del mundo aquí); pudimos conocer la granja y todas las actividades ecológicas que hacen. Fue una experiencia un poco hippie, y para nada es queja, lol. Fue una experiencia distinta a lo que estamos acostumbrados porque normalmente nuestros viajes son de destrucción y fiesta, pero esta vez, fue paz, tranquilidad y honestamente nos sirvió un montón para ese tema de la conexión en pareja, I know! Sí, suena hippie, pero de verdad funcionó así.
Nuestro sueño tuvo que terminar y tuvimos que regresar a la realidad de adultos maduros que tienen que trabajar para poder vivir.
Luego el sábado 1 de octubre hubo otra sorpresa, para Mariana y para mí, pues nuestros novios nos organizaron una fiesta sorpresa, les juro que ni ella ni yo nos lo esperábamos. Todo fue tan secreto que ni yo misma me lo explico, lol. Bueno, resulta que el sábado íbamos a tener una double date para cenar y festejar nuestros cumples; todo iba perfecto y como lo habían planeado Jay y Yar, nos llevaron a Tastevere, un restaurante de comida Italiana. Juré que no me iba a gustar porque normalmente mi paladar es muy picky y no come de todo, ni mucho menos cocina de autor porque le ponen ingredientes raros que no me gustan. Bueno, fail, también lo recomiendo ampliamente, nos pedimos unos vinos deli deli y yo comí unos ravioli de burrata y un risotto al vino tinto, ¡qué cosa tan hermosa y deliciosa!
En fin, terminamos de cenar, terminamos nuestras 3 botellas de vino y Yar nos invitó a su casa a seguir la peda, porque salimos un poco mareados de ahí, obvio Jay y yo aceptamos y nos fuimos para allá. Cuando llegamos, todo se veía normal, tranquilo como si la casa estuviera sola, entramos, prenden la luz y ¡boom! un montón de gente gritando feliz cumpleaños. Al inicio creí que era para Mariana hasta que me empezaron a aventar confeti a mi también y leí el letrero que nos pusieron en la pared… y pues que me pongo a llorar.
De verdad fue una de las sorpresas más increíbles porque entre Jay y Yar contactaron a nuestros amigos, de mi parte había amigas de la primaria y secundaria y pues la mayoría de la Universidad, fue nuestro reencuentro. ¿Qué les cuento? Ya se podrán imaginar cómo nos la pasamos, hubo muchos shots, muchos abrazos, mucha plática, muchos retos y drinking games, pero lo más importante es que estuve con Jay. No tienen idea de cuánto amo a ese hombre, soy la más feliz y afortunada del mundo.
Obviamente todos quedamos muertos, Jay y yo nos quedamos ahí en casa de Yar y Mariana y al día siguiente nos despertamos con una cruda horrible. Decidimos ir a brunchear a Barracruda y les juro que revivimos con esos mariscos tan deliciosos.
¡Y así terminan los festejos cumpleañeros!
Al hacer todo el recuento de festejos y experiencias que tuve en estas semanas cumpleañeras, les juro que no me imaginaba que podría recuperar esta felicidad después de todo lo que viví en 2019. Me gusta mucho mi vida ahora, me gusta mucho el círculo de personas que he mantenido a mi lado, me gusta y ahora estoy muy a gusto y sanando la relación con mi familia y conmigo misma, pero sobre todo me gusta muchísimo más el hombre que tengo a mi lado, nunca pensé que podría volver a sentir todo esto y volver a entregarme al mil porciento a alguien. lo amo con mi alma… los amo a todos con mi alma… ❤