Debo confesar que yo tenía una idea muy Disney y de chick flicks Hollywoodenses del amor, en realidad cada que escuchaba la palabra amor, siempre lo relacioné con amor de pareja: Amor a primera vista; nos conocemos y nos enamoramos; vivimos cosas increíbles y nos divertimos; problemas que se arreglan rápido y terminan con un beso esas peleas; viajes; conocer a nuestras familias y las familias se aman mutuamente; flores y regalos en días especiales e inesperados; boda, hijos, perro y un final feliz para siempre.
Ahora que lo pienso, creo que por eso me rompieron el corazón, lol. Esperaba mucho de alguien que no es mucho; lo peor es que el aceptaba que no era la clase “hombre” que hacía esas cosas y no me importaba, aunque mi ingenua cabeza creía que algún día cambiaría y tendría esos detalles conmigo porque “me amaba mucho” … Lo único que pasó, fue que me di cuenta de que conmigo no quería hacer todas esas cursis que a mi me gustaban, fue muy duro aceptarlo y darme cuenta de eso; hubo mucho drama y muchas lágrimas en ese proceso porque, después de un par de meses de dejarme, todos esos detalles que yo quería que tuviera conmigo, sí los tenía con otra niña que ni siquiera conocía en persona.
¡Sí! Así de tonta e ingenua era mi idea de amor. Creo que romanticé demasiado al amor y creo que en realidad estaba enamorada de la idea de estar enamorada, lo que dicen por ahí, estaba enamorada del amor, por eso casi muero cuando “el amor se fue”. También creo que idealicé mucho a este ser humano y confié como nunca antes en alguien… Creo que ahora que reflexiono muchas cosas, puedo decir, que sí fue mi primer amor pues jamás había experimentado sentimientos y emociones como las que tuve con él. Todo era muy fuerte y muy intenso.
Aunque el tipo fue el más imbécil del mundo y no se justifica pero para nada todo lo que (me) hizo, yo tuve mucha responsabilidad en esto porque me perdí a mí misma en esa relación, me traicioné de la peor forma; perdí mi esencia con tal de permanecer en esa relación.
Como yo idealizaba tener una persona mágica e ideal, yo quise ser para él esa persona que tanto quise para mí y cambié mil y un veces mi forma de ser para parecerme a las niñas que a él le gustaban, incluso intentaba parecerme a ellas fisicamente. Creía que si yo me convertía en esa persona que él quería, todo iba a estar bien, las cosas iban a cambiar e íbamos a ser felices para siempre; dejé de decir cosas por miedo a que se enojara porque no pensábamos igual; dejé de hacer cosas que me gustaban porque sabía que a él no le gustaban o no quería hacerlas o simplemente se se enojaba o se ponía celoso. Me traicioné a misma por “amarlo” y terminé guardándole mucho rencor porque al final, le echaba la culpa por haberme «obligado» a renunciar a las cosas que yo quería hacer; y, como no lo logré ser la persona que él quería, sólo acumulé una frustración y una inseguridad horrible, pues como no me parecía a todas esas niñas con las que coqueteaba, yo creía que ya no le iba a gustar y me iba a dejar.
Creía que el amor es sacrificarse y desvivirse por la otra persona. No tienen idea de lo mucho que sacrifiqué por él, lo puse primero en todo, él era antes que mi familia y amigos, literal era mi todo. Lo protegí de cosas por las que me culpó siempre, de verdad que sí en aquellos meses difíciles me hubieran dicho que tenía que dar mi vida para que él estuviera bien y feliz, les juro que lo hubiera hecho sin pensarlo. Esa era mi confusión sobre el amor, que mientras más me sacrificaba y me desvivía por esa persona, más me iba a ganar su amor, irónicamente lo único que gané, fue desprecio, mentiras, odio, culpa y mal agradecimiento, lol.
Creo que otra de las peores cosas que pude hacer en esa idea errónea que tenía del amor, es que le quise imponer mi versión de cómo era estar en una relación y pues no fue justo para él. Además de idealizarlo mil, me enamoré de un potencial que no existe (de la persona en la que podría convertirse), que me lo inventé yo y le exigí convertirse en esa persona. Le puse muchas expectativa y el wey no tenía ni idea de ese personaje que me inventé de él. La verdad es que no es justo esperar cosas de la gente porque ahora sé que el amor no es como nosotros queremos que sea, eso sólo es egoísmo.
¿Saben? Antes de contarles cual es mi actual idea del amor, muchas de mis culpas en esa relación con Luis fueron por esa idea rosa del amor, pero la verdad, eso no era una razón para que el tipo hiciera todas las estupideces que me hizo, es un completo imbécil y lo que me da mucho coraje conmigo misma, y no sé si sea bueno o malo, es que soy de esas personas bonachonas, ingenuas, confiadas y crédulas, o sea, tonta y fácil de aprovecharse de ellas, lol… Paty, y antes mi otra psicóloga Mary, me dijeron que era una persona noble, que tenía ese tipo de personalidad, era algo inherente a mí y debía aprender a manejarla para ver con quien sí podía y valía la pena ser así, o era mejor alejarme para no salir lastimada. Ahora que lo pienso, este ser humano que rompió mi corazón, también me lo mencionaba, que tenía “corazón de pollo” e incluso se enojaba porque confiaba mucho en la gente…
¡Caray! Sí la cagué demasiado y no quise hacer caso a las miles de red flags que se me presentaron…
Esa percepción que tenía del amor me causó muchísimos problemas pues prácticamente aprendí a la mala que el amor no es así, digamos que destruyeron y pisotearon mi mundo del amor color de rosa… Y pues como ya han leído en post anteriores, me costó muchísimo trabajo salir de ese hoyo negro en el que me metí después de todo esto.
Ahora por fin entiendo eso que tanto odiaba que me dijeran: para amar a otra persona, primero me tengo que amar a mí misma. Les confieso que tenía cero amor propio, no existía eso en mí, y estar en esa relación con Luis sólo lo empeoró y me hice más insegura. Yo amaba desde la inseguridad y desde esa necesidad de ser amada y aceptada… quería que Luis llenara ese vacío porque yo no me sentía segura de mi misma, no me amaba ni me aceptaba. Le exigí algo que él no me podía dar. Literal le dije dame esto y lléname de eso porque yo soy incapaz de dármelo, y pues no, eso no le correspondía a él ni a nadie, sólo a mí.
He estado trabajando muchísimo en mí y en mi autoestima, en mi amor propio y el self-care, además, todo este tema del feminismo me ha ayudado a cambiar un montón la perspectiva de muchas cosas y actos violentos que había permitido y tenía normalizados. Estoy aprendiendo a amarme y la verdad es que ya lo estoy haciendo verdaderamente y es increíble como te cambia la vida cuando por fin lo estas logrando. La verdad es que soy alguien totalmente diferente ahorita que ya me amo, no tienen nadita que ver con la persona que era hace 8 meses y pues me siento increíble, jamás me había sentido así y pues es lo mejor que me ha podido pasar hasta ahora… No voy a negar que tengo mis días malos y horribles por la depresión y ansiedad que con la que vivo, pero definitivamente ahora Macaco y yo hemos aprendido a convivir y nos hemos adaptado muy bien.
Obviamente que yo nos experta en el amor, ni soy nadie para decirles como amar ni nada por el estilo, pero mi última experiencia en el amor de pareja me enseñó mucho, me enseñó a identificar qué quiero y que no quiero, me enseñó a conocer mis límites, me enseñó a levantarme después de quedar hecha mierda en el piso… me enseñó el amor propio.
Ahora, para mí, el amor es una elección que hacemos libremente a diario: a pesar de que hay muchos hombres y mujeres en el mundo, decido elegir a esa persona día tras día porque yo quiero, porque nadie me obliga y yo decido compartir mi vida con alguien. El amor esa acompañar a alguien conscientemente y todos los días para hacer una vida juntos; decidir acompañar a alguien, en las buenas, en las malas y en las muy muy malas; es dejar que esa persona se transforme mil y un veces y que esa persona me deje transformarme mil y un veces, que nos transformemos por separado cada uno, y que nos transformemos juntos. El amor es libertad, es darle a la otra persona las herramientas para volar a otro lado si así lo decide; el amor en libertad implica que la otra persona te deje ser quien quieras y te ayude a convertirte en eso que quieres; que diga te amo tanto que te dejo ser libre para ir a hacer lo que quieras y convertirte en quien quieras, pero si decides quedarte conmigo te apoyaré y te ayudaré a que lo logres. El amor es admiración, respeto y comunicación. El amor se construye; el amor es adaptarse, construir algo y aprender todos los días. El amor son momentos buenos, malos, divertidos, difíciles. El amor es la decisión de estar y elegir a esa persona para compartir tu vida.
Creo que también el amor es algo que se construye, no es como lo que pensaba antes, que aparece o desaparece de un día para otro como por arte de magia. El amor es decidir trabajar juntos, como equipo, para crecer y evolucionar juntos; se tiene que dar continuidad al «trabajo en el amor», no sólo es enamorarte y ya. Para trabajar en seguir construyendo ese amor y lo que hace que una relación sea sólida, para mí, es la comunicación, confianza, compromiso, complicidad, amistad, respeto.
En esta idea idealizada que tenía del amor no consideraba ese trabajo diario para mantener una relación, ese día a día del amor, donde hay peleas, enojos y desacuerdos, y que es totalmente normal. En el día a día hay momentos increíbles y románticos, hay días normales y también hay días malos, no todo el tiempo es estar bien y al 100 todos los días, todo el tiempo.
Entendí que cada quién da su 100 a su manera y hay que aprender a conocer esa manera para no esperar cosas que nunca me van a dar, y sobre todo para no idealizar y esperar que algún día cambie y me de lo que quiero y como yo lo quiero. El amor no es eso, no sólo soy yo y mis necesidades porque eso es egoísta, el amor es estar primero para mí, pero también es estar para la otra persona.
Ese trabajo diario del hablo, lo veo como si el amor fuera una plantita y debemos cuidarla todos los días, regarla regularmente, ponerla al sol, limpiarla de plagas, cambiar la tierra si es necesario y fertilizarla, etc. Hay que regar la plantita del amor todos los días, hay que procurarnos mutuamente, teniendo detallitos de vez en cuando y darnos espacio mutuamente para que ambos seamos quien queramos ser y apoyarnos.
Ahora que me transformado y he descubierto y trabajado en mi amor propio, quiero y busco un amor de acompañamiento, de celebración, de crecer juntos y sobre todo, de mucho respeto. Quiero tener esa libertad y esa sabiduría y confianza en mi misma para darme cuenta y decir cuando las cosas ya no están funcionando y entender cuando esa persona es y está mejor sin mí y yo estoy y soy mejor sin él. Lo más importante que he aprendido, es que no debo, ni quiero, estar una relación sólo por estar en compañía de alguien esperando a que todos mis issues y todos mis vacíos se llenen con esa persona, hay que sanarnos primero para no sacar la mierda no sanada en el otro.
Y pues eso, eso he aprendido del amor de pareja y me sorprendo por lo todo lo que he escrito hoy. Me doy cuenta de cuanto he cambiado y me he transformado y se siente super, me siento muy a gusto conmigo misma y con todo lo que tengo. El amor propio en definitiva me cambió la perspectiva de la vida y me enseñó a amar a otras persona, no sólo a una pareja sentimental, también a mis amigos, familia y a Kiki y a Porfirio…
[…] Hay un montón de artículos en internet sobre este tema, ¿Cómo saber que él es adecuado?, 10 señales que te ayudarán a reconocer a tu alma gemela, Si te dice / hace esto es la persona correcta para ti. Hay millones de artículos con títulos cómo estos y pues todos tienen razón, todos ellos hablan de los mínimos que debemos tener en una relación. Yo ya les he contado un poco de esto en otro post llamado ¿Qué es para mí el amor ahora? […]
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