Visitando a Jay

Aunque, este post está en construcción aún, no quiero dejar de enseñarles el increíble regalo de novio Jay. Es definitivamente una experiencia que todos debemos tener al menos una vez en la vida.

Bueno, como ya se dieron cuenta fui a visitar a Jay a L.A. una semana, fue la mejor semana de la vida, todo fue PER-FEC-TO… De verdad no se imaginan lo mucho que amo a novio, me hace sentir cosas tan increíbles que ni sé cómo describir, sorry lo cheesy, pero ese hombre me trae volando en el Universo.

Bueno, todo empezó hace como un mes cuando Jay me dijo que me tenía una sorpresa y me enseñó boletos para el Super Bowl, al inicio creí que eran para él y sus amigos, luego me mandó un boleto de avión CDMX – L.A. y fue ahí cuando me dijo que iba a ir con él. Bueno, sabrán que no soy fan del americano, a pesar de que jugué Lingerie Football un año, pero me emocioné como nunca porque 1. Extrañaba muchísisimo a Jay y al fin lo iba a ver y 2. Porque el Super Bowl y el half time show está en mi bucket list e iba a cumplir un to-do más con la personas que más amo en el mundo.

Aprovechamos los dos fines de semana que estuve allá para salir de la ciudad, queríamos ir a Anaheim, porque novio sabe perfecto lo mucho que amo Disney y lo mucho que quiero ir, pero ya no nos daban los tiempos y sólo pudimos salir a San Francisco. Definitivamente mis días favoritos fueron este último fin que fuimos a Malibu en una casa increíble que rentó, porque además de todo el sexo y los momentos cheesy casi 24/7 que tuvimos, conocí a más de sus amigos y tuvimos la mejor beach partybtw, me llevó a conocer la casa donde vivía Miley y Hannah Montana, porque soy una ñoña, lol.

El sábado que llegué fuimos muy temprano a desayunar y luego nos fuimos a San Francisco, el plan era regresar ese día a L.A., pero al final decidimos que nos quedábamos, buscamos un hotel y al día siguiente despertamos temprano para ir a desayunar y regresar a casa a bañarnos e irnos al estadio. BTW, a nuestros dos viajes de finde nos acompañaron mis dos nuevas hijas adoptivas: Grace y Lola, son un amor esas perruchinas ❤ Regresamos justo a tiempo el domingo para el Super Bowl, Jay estaba muy estresado porque había mucho «tráfico» (su tráfico se queda tonto a lado del de la CDMX) y pensaba que no íbamos a llegara tiempo para que viviera toda la experiencia previa.

Bueno, ¿qué les digo del Super Bowl? Estuvo increíble, no me esperaba tanto y debo admitir que gringos know how to do it! ¡Qué espectáculo! Te contagias del ambiente, la vibra, el apoyo a los equipos, todo, en serio, es una experiencia que todos deberíamos tener la oportunidad de vivir. Apoyábamos a los Bengals de Cincinnati porque los Rams son rivales de los Seahawks de novio Jay. El half time show es otro mundo, los 15 minutos más cool, sin duda Snoop Dogg fue mi favorito, ¡qué cosa! Debería gobernar el mundo ese dude. Obvio Jay me explicó el contexto y todos los statments que se hicieron y la verdad salí siendo fan de Eminem también, lol.

Vamos con otro momento cheesy de nuevo porque ¿saben qué fue lo que me hizo más feliz? Ver a novio feliz, disfrutando conmigo y sus amigos, emocionado, gritando y cantando, en serio ver feliz a la persona que amas es otro nivel de felicidad, ¡ay, sí, lo amo mucho!

Bueno, luego nuestra semana fue de home office, Jay trabajó conmigo en casa esa semana porque queríamos aprovechar el tiempo juntos. Lo mejor es que aunque mi hora de trabajo empezaba más temprano de lo normal, por la diferencia de horarios, también terminaba más temprano y teníamos parte de la tarde y noche libres. Esas noches libres fuimos a cenar y me llevó al cine porque a pesar de que he viajado a varios países, random fact, nunca había ido a un cine en otro país, y bueno, es entendible, porque uno no viaja para ir a una sala de cine en el extranjero, lol. Anyway, el punto es que en las tardes-noches Jay me llevaba a turistear por L.A. y la verdad, aunque no ha sido mi ciudad favorita, sí lo es por la compañía ❤ me sorprendió bastante, como que imaginaba algo así como un mini Latam por la cantidad de latinos viviendo ahí.

Debo confesar que lo que más me gustó de vivir una semana con Jay fue la convivencia, la forma de cuidarnos mutuamente y lo bien que funcionamos juntos, o sea, a pesar de mis limitadas habilidades hogareñas, hacemos un buen equipo, más que novio, se ha convertido en mi mejor amigo y es increíble esa combinación, lo es todo. Aprovechamos todo el tiempo que tuvimos estando juntos y haciendo cosas juntos, cociné para él y sus amigos una noche, tomábamos power naps con Grace y Lola, jugamos videojuegos, trabajábamos juntos, de verdad hacíamos todo juntos, tal vez fue un poco porque soy bien needy y novio lo sabe, lol.

Lo que no me gustó tanto fue que literal me pagó todo el viaje, no dejó que pusiera nada de mi dinero, y no me gustó por esta parte mía feminista independiente y de girl power, porque me sentía financieramente inútil, aunque para él era una forma de mostrarme amor; pero más allá de esa forma de mostrarme amor, fue un detalle tal vez muy pequeñito lo que me mostraba amor de verdad, y eso era la forma en que cuidaba de mi. Ese cuidado literalmente era que diario me llevaba mi vasito con agua a la cama para que me tomara mis medicamentos, no sé, como que eso que para muchos podría ser insignificante, para mi fue la mejor forma de mostrar amo, cuidándome.

El viernes ambos salimos temprano de nuestro home office y nos fuimos a la casa de Malibu temprano, obvio la disfrutamos nosotros solos primero y luego ya en la noche fueron llegando sus amigos. Para mi sorpresa fue uno de sus amigos regios y armamos una fiesta, ¡uy, cómo no se imaginan! Con decirles que hasta me salió mi lado agropecuario y estuve cantando banda a todo pulmón; las fiestas con mexicanos, no importa en qué parte del mundo estés, siempre van a ser mejores. Después de esa peda, descubrí que en efecto, mi guilty pleasure es la banda. Obviamente tampoco pudo faltar mi Juanguita todo el finde.

Random fact: Cuando estamos empedando y estoy con novio Jay, el hombre me provoca ser super horny y cheesy, todo al mismo tiempo, así que ya se imaginaran el increíble fin de despedida que nos echamos.

El sábado en la mañana, Sebas, el amigo regio de Jay, y yo hicimos chilaquiles para la cruda, fueron un éxito la verdad, lol. Nos la pasamos todo el día en la alberca y en la playa jugando flag football, cantando, Jay y yo besuqueándonos y abrazándonos, bebiendo cerveza, cantando y bailando. La verdad fue uno de los mejores fines de semana junto a novio.

El momento más triste fue nuestro regreso y el camino al LAX. Literal como soy bien chillona, me la pasé llorando todo el camino y llegué a la CDMX con los ojos hiper hinchados. Lo más complicado de una relación a distancia ni si siquiera se me ha hecho el tiempo tan largo que podemos pasar separados, porque la verdad es que tenemos una excelente comunicación, lo más difícil han sido las despedidas, y es que no la pasamos tan bien y es todo increíble cuando estamos juntos, que separarse es como el mismo infierno y no en un sentido dependiente emocional, si no que de verdad nos hace falta tiempo juntos.

Lo único que puedo decirles es que ha sido de las mejores semanas que hemos vivido novio Jay y yo; de verdad si nos ven les daríamos asco de lo cheesy y needy que somos cundo estamos juntos, lol. Y oficialmente les puedo decir que de verdad volví a experimentar amor por alguien y quiero que él sea mi persona para todo lo que me resta de vida, no saben lo feliz y la paz que me trae tenerlo en mi vida.

1 comentario en “Visitando a Jay”

  1. Q loca patetica con t novi o imaginario ya matate jamonsito q solo robas aire jajajajajajajajaja igual d mentirosa q tu pitochico a las locas enfermas mentales no l an visa jajajajajajaajajajajajajaja

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