La verdad estaba dudando mucho en escribir este post y publicarlo porque no estaba segura si «era lo correcto» y si en realidad yo me vi involucrada en esto. Al final decidí hacerlo porque, más allá de decidir si yo sufría de gaslighting en mi relación o no, creo que es importante que empecemos a hablar de este tipo de violencia y abuso en las relaciones de pareja.
Para empezar, y antes de contar mi historia, me gustaría que entendiéramos qué es, qué implica y algunas señales de que alguien es víctima de gaslighting porque yo no terminaba de entenderlo hasta hace unos días:
De acuerdo al portal Psicología y Mente, gaslighting es un patrón de abuso emocional donde una persona (la víctima) es manipulada al grado de terminar dudando de su percepción, juicio o memoria, lo cual provoca que la víctima se sienta ansiosa, confundida o depresiva.
El concepto no se relaciona en nada con el significado de la palabra en español, sino que hace referencia a la película estadounidense (que tiene la versión de 1940 y 1944) Gaslight. En resumen, trata de un hombre llamado Gregory que manipula a su esposa Paula para hacerla creer que está loca y así quedarse con todo su dinero, hace muchas cosas como esconder objetos de la casa responsabilizando a su esposa de su desaparición. Paula piensa y siente que se está volviendo loca, no quiere salir de la casa, se encuentra ansiosa y llora continuamente, Gregory la amenaza con dejar la relación y con mandarla a un doctor para que la medique o recluya. Por supuesto, Gregory sabe muy bien lo que está haciendo y por poco logra su objetivo…. hasta aquí les cuento por aquello de los spoilers.
Señales de que eres víctima de gaslighting
- Constantemente te cuestionas tus ideas, acciones o sentimientos.
- Te preguntas si eres demasiado sensible.
- Te confundes y te confunden facilmente.
- Siempre te estás disculpando con todos (papás, pareja, jefe, amigos, etc.).
- Te preguntas porqué no eres feliz si aparentemente están pasando cosas buenas en tu vida.
- Ofreces excusas a tus familiares o amigos por el comportamiento de tu pareja.
- Te ves a ti mismo reteniendo u ocultando información para no tener que explicar o dar excusas a tu pareja o amigos.
- Empiezas a mentir para evitar que te cambien de realidad.
- Te cuesta tomar decisiones, incluso aquellas simples.
- Ya no tienes confianza como antes y sueles estar más ansiosa de lo normal.
- Sientes que haces todo mal y no puedes hacer nada bien.
- Crees que cada elección que tomas es la equivocada.
- Siempre piensas que es tu culpa cuando las cosas salen mal.
- Tienes la sensación de que algo está mal, pero no puedes identificar qué es.
- Crees que no eres suficientemente buena para otras personas, por ejemplo, si estas siendo buena hija/amiga/empleada/novia, etc.
- A menudo te cuestionas si las respuestas que diste a tu pareja son apropiadas (te preguntas si fue demasiado irrazonable o no fuiste lo suficientemente amable).
- Crees que mereces quedarte sola porque no mereces a otras personas en tu vida.
- Te sientes desesperado y ya no disfrutas las actividades que solías disfrutar.
Ejemplos de gaslighting
Aunque este tipo de manipulación suele ser muy sutil, es demasiado peligrosa pues contribuye a seguir dentro de una relación tóxica, la víctima suele creer que es la verdadera culpable de la situación, la hace insegura de sí misma, la lleva a depender de la opinión de los demás y la aleja de sus seres queridos por temor a que se metan y confronten su relación; esta técnica de manipulación es utilizada consciente o inconscientemente en las relaciones.
Hay algunos comentarios y situaciones, como los que se presentan a continuación, que pueden ser indicadores de esta técnica de manipulación emociona; el manipulador siempre tratará de persuadirnos para hacernos creer que todo ha sido un error de percepción propio:
P1: Eso que dijiste me lastimó.
P2: Yo nunca dije eso, lo estas inventando/imaginando.
P1: Cuando hiciste eso me sentí muy mal.
P2: Eres muy sensible, era un chiste solamente / ¡Ya vas a empezar con lo mismo!
P1: *Pelea para defenderse ante alguna situación*
P2: ¡Qué exagerado(a)! / Estás haciendo una tormenta en un vaso de agua / Estás mal, estás loco(a) / Estás delirando.
Trivialización de tus sentimientos:
P2: Otra ves vas a sentirte muy mal por ti mismo y/o hacerte la víctima.
Te dice que la gente habla a tus espaldas:
P2: ¿No lo sabes? Toda la familia habla de ti. Creen que estás perdida.
Decir cosas que luego niega haber dicho:
P2: No dije que llevaría el depósito al banco, ¿de qué estás hablando? Muchas gracias porque nos quedamos sin dinero en el banco.
Ocultarte objetos y negar saber algo al respecto:
P2: ¿En serio no puedes encontrar tus lentes? Eso es alarmante.
Insistir en que estuviste o no en algún lugar, aunque es mentira:
P2: Estás loca. Nunca fuiste a ese show conmigo, yo me acuerdo perfectamente.
Mi historia de gaslighting… creo…
Hace algunas semanas, mi relación con Luis terminó y no de la mejor forma. No les voy a mentir, no ha sido un proceso nada fácil y me está costando muchísimo trabajo por cómo se dieron las cosas con él, el momento de mi vida en qué pasó, el anhelo de regresar y volver a vivir los momentos increíbles juntos, pero sobre todo por mi dependencia y codependencia emocional. Estoy viviendo mi duelo y estoy pasando por todas las etapas que se puedan imaginar: negación, ira, negociación, más ira, más negación, depresión, ira nuevamente, regreso a la negociación, más depresión y parece o al menos espero, estar entrando a la etapa de la aceptación.
Además, en todo este proceso me acompaña Macaco, estoy lidiando con este, de por sí difícil, periodo de duelo, y además, le tengo que agregar las complicaciones que trae mi ansiedad y depresión. Y para terminar mi sad story, también estoy lidiando con la falta de medicamentos: resulta que las pastillas y la dosis que estaba tomando, estaban siendo muy muy fuertes y decidí bajarle la dosis, pero ¡sorpresa! el medicamento se terminó y ahora estoy esperando mi cita en el IMSS este viernes para que me den más medicamento y mi cita con un nuevo psiquiatra es la próxima semana. La dosis baja de medicamento que estuve tomando en estas últimas semanas y ahora la falta de ese medicamento, me están causando efectos secundarios que no se sienten para nada bien porque me están haciendo sentir más deprimida de lo normal, me da mucho sueño y casi todo el día me la paso mareada, con dolor de cabeza y náuseas… Ya se imaginarán lo horrible que me siento por TODO.
Regresando al tema del gaslighting, yo ya había notado, y mis psicólogas Sharon y Mary (es otra psicóloga que me recomendaron) me hicieron notar, lo violento que era Luis y que yo estaba permitiendo muchas, sino es que todas, sus conductas violentas conmigo y que me hacían sentir mal; en realidad, no me parecía algo de importancia porque en mi cabeza estaba la idea de que mientras no me hiciera daño fisicamente, podíamos hablar, trabajar y solucionar toda esa violencia y enojo contenido en su ser. El punto de quiebre con este tema y donde me puse a analizar y reflexionar lo que estaba viviendo y permitiendo, fue un día que tuvimos una discusión super fuerte y yo terminé en el hospital:
Luis se enojó muchísimo porque esa día se supone cenaríamos, pero al lugar donde iríamos no aceptan tarjeta y sí o sí debíamos sacar dinero del cajero, pero resultó que justo ese día, ningún cajero de su banco funcionaba; antes de que se enfureciera y azotara puertas, jalara el cinturón de seguridad y me hablara de forma irónica y casi parecía que me culpaba de todo, yo sugerí sacar dinero de mi tarjeta para que yo pagara la cena ese día (o al menos poner la mitad), pero se puso super necio y se empecinó en buscar y buscar un cajero que funcionara.
Resulta que nunca hubo un cajero y estaba muy muy enojado, yo decidí no hablar ni decir nada porque quería «darle su espacio» para que se calmara y evitar que me gritoneara o me hablara feo; al final fue contraproducente porque me empezó a gritar y a decirme de cosas porque no hablaba y «no sugería nada». Justamente esos días estaba pasando un periodo depresivo y se imaginarán todo lo que estaba sintiendo, me dio mucho mucho miedo porque juro que nunca lo vi así de enojado y yo juraba que en cualquier momento me soltaba un madrazo o chocábamos (sí, iba manejando como loco) o algo nos iba a pasar. Le dije que me quería bajar del carro y lo tomó como un berrinche como los que «siempre hacía», en realidad sí tenía mucho mucho miedo porque estaba furioso y no quería que pasara algo y nos hiciéramos daño, no me sentía nada segura con él en esos momentos y estaba «huyendo».
Me siguió gritoneando y me dijo que si me bajaba del coche, me iba a ir a la chingada definitivamente; a pesar de mi miedo que tenía a perderlo, me daba más miedo que me hiciera algo por lo violento que estaba y decidí bajarme, Luis sólo arrancó y se fue, yo me quedé ahí en la calle llorando y tratando de procesar todo lo que había pasado; comenzó a escribirme y me envió un audio muy grosero, violento e hiriente porque en su cabeza yo había tenido la culpa de todo.
Para no seguir alargando esta historia, terminé en el hospital por un ataque de pánico muy fuerte que me dio en un lugar que en ese momento ni ubicaba porque ya pasaban de las 10:30 pm.
Yo creo que Luis, a veces consciente o inconscientemente, sí me aplicaba el gaslighting, además de esta historia, cuando me daban ataques de pánico o me decía o hacía algo que me lastimaba mucho y me ponía a llorar, me hacía creer que era uno más de mis dramas y berrinches para manipularlo o llamar su atención, me repetía constantemente que no era capaz de controlar mis emociones, me negaba cosas y me decía que era mi problema si no quería creerle; llegué al punto de disculparme y esconderme cada vez que tenía un ataque de ansiedad porque efectivamente, creía que se trataba de uno de mis dramas y me daba pena o no quería que la gente pensara que estaba tratando de llamar la atención.
Ahora que estoy atravesando mi etapa de duelo, me he puesto a pensar y reflexionar muchas cosas de este tipo y sé que ambos nos lastimamos muchísimo por mil y un cosas, pero no sé, me da la sensación de que yo salí mucho más afectada por todo lo que me hacía y me decía; estoy bien consciente de que gran parte fue mi culpa porque yo se lo permití, pero sin dudas, creo que me hacía sentir menos estando a su lado, terminé aceptando cosas que dije nunca más aceptaría que me hicieran y todo por no establecer límites, por no tener y no trabajar en mi autoestima y amor propio.
Para conocer más del Gaslighting pueden leer: